Aguadulce, antigua ciudad tudetana


Aguadulce

Ubicada en la zona de las sierras de Estepa y Yeguas, la Villa de Aguadulce forma parte de la comarca de Estepa y tiene una población estimada en 2000 habitantes.

El origen de la ciudad se remonta al pasado, cuando las tribus tudetanas la llamaban Marucca, aunque algunos autores creen que se la denominaba Ipora y que la ciudad de Marucca estaba en realidad a 8 kilómetros del asentamiento que hoy es la Villa de Aguadulce.

Una tradición sobre la villa cuenta que en el corazón del cerro hay un cochecito de oro esperando al afortunado que lo encuentre. Pese a esto, varias excavaciones arqueológicas en la región han permitido encontrar restos de un antiguo emplazamiento romano, bastante amplio si se toma en cuenta la distancia entre un hallazgo y otro.

La decadencia del Imperio Romano llevó a la desaparición de Ipora en el siglo III y a partir de ese momento la Villa de Aguadulce ligó su destino a Estepa. Aquí pasarían cientos de años los habitantes dedicados a sobrevivir y resistir constantes ataques de pueblos invasores.

El crecimiento poblacional más importante de Aguadulce recién se dio en el siglo XIX, para ese entonces los ciudadanos habían construido numerosas casas alrededor de los frondosos campos y se protegían mutuamente a la vez que labraban las tierras. De esta época son muchas de las construcciones que hoy invitan a recorrer y disfrutan de un paseo en una de las poblaciones tradicionales del interior sevillano.


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